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19/8/09

LA RUTA DEL SUR


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A medida que se encallecían las pupilas de Carvalho, empezaron a espaciarse las huidas hacia el sur o quizá las muchachas se habían hecho mujeres rosas de Alejandría, coloradas de noche, blancas de día, sin apenas tiempo para el orgasmo de escapada entre dos citas, dos tiendas, dos explicaciones. Pero Carvalho tendía a cargar con toda la responsabilidad de la última larga ausencia de siete años y de su complicidad en la muerte del horizonte, emparedado por los bloques de apartamentos que amurallaban el Mediterráneo desde Rosas a Marbella. Se detuvo en Benicasim, muerto de tristeza y con presentimiento de cansancio y de noche, para contemplar los torreones que descendían hacia la Plana, rascaleches más altos que cerros, tapiados mares. La alta autopista le permitía comprobar la destrucción del horizonte marino entre la consolación de os naranjales indestructibles por su propia conciencia de rendimiento. El hombre sólo respeta lo que le enriquece. Pero también es capaz de cultivar flores que no se come ni vende o de amar animales a los que no teme ni devora, de alimentar palomas urbanas, gatos callejeros o cegar canarios para que canten creyendo que han nacido para cantarle y no para ver cara a cara el riesgo de la libertad. Si poseyera el don del lenguaje, se dijo Carvalho, escribiría poemas y libros de filosofía, de pequeña filosofía, de filósofo de café en un mundo en el que ya no quedaban cafés.
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Extracto de PÁJAROS DE BANGKOK, de Vázquez Montalbán.



Pepe Carvalho es un el personaje de Manuel
Vázquez Montalbán, un huelebraguetas sin
licencia, que quema libros que leyó hace
demasiado tiempo, que cocina como los ángeles
y tiene el corazón arrugado como se arruga
la primera plana de un periódico en agosto.


4/5/09

Cómo convertirse en un hijo de puta


Este libro demuestra que Mauro Entrialgo tiene pinta de ser un tío divertido para salir de copas. Más que nada porque, efectivamente, hay que ser muy hijoputa para que se te ocurran los chistes que contiene este libro, una auténtica enciclopedia de la mala baba, protagonizada por el inimitable periodista con tres testículos Herminio Bolaextra, que nació en 1987 en las páginas del TMEO. Este libro está coguionizado por otro par de hijoputas geniales: Santi Orúe y Ata. La demostración de talento para el mal empieza en la portada (con las letras recortadas para ponérsela en la espalda a un amigo que esté tomando el sol, y que luzca así un bonito "hijo puta" durante todo el verano), pasa por cada una de las páginas (numeradas con rima, como "seis - en mi culo os atrevéis") y termina en la misma contraportada, en la que puedes poner cuánta gente se lo ha leído de gorra antes de entregarlo al legítimo dueño. En fin, una obra que nadie debería perderse. Recomendamos, eso sí, no intentarlo en casa: ser tan hijoputa es cosa de profesionales.



28/4/09

Zombie - Guía de supervivencia


Que no les engañen los titulares de la prensa. La epidemia que se está extendiendo y nos amenaza no es, en realidad, de gripe porcina. Las autoridades lo saben, pero hacen todo lo posible por ocultarlo: se trata de un brote de Solanum de un peligro potencial incalculable. Es decir: nos encontramos, muy posiblemente, ante el principio de una pandemia zombie.
Pero no hay que caer en la desesperación ni ir pensando formas creativas de suicidarse: el bueno de Max Brooks, guionista de (entre otras cosas) Saturday Night Live, ha realizado una investigación exhaustiva para redactar esta Guía de supervivencia que incrementará exponencialmente nuestras posibilidades de sobrevivir al apocalipsis zombie que se avecina. Salgan corriendo a comprarla y empiecen a prepararse para lo peor. Si no lo hacen, cuando oigan un aullido aterrador y el sonido de unos pies muertos arrastrándose, será demasiado tarde.

25/4/09

BORGES Y LA ESTÉTICA

Con la voluntad de aclarar ciertos puntos oscuros:

>> La doctrina romántica de una Musa que inspira a los poetas fue la que profesaron los clásicos; la doctrina clásica del poema como una operación de la inteligencia fue enunciada por un romántico, Poe, hacia 1846. El hecho es paradójico. Fuera de algunos casos de inspiración onírica -el sueño del pastor que refiere Beda, el ilustre sueño de Coleridge-, es evidente que ambas doctrinas tienen su parte de verdad, salvo que responden a distintas etapas del proceso.(Por Musa debemos entender lo que los hebreos y Milton llamaron espíritu y lo que nuestra triste mitología llama lo Subconsciente).



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En lo que me concierne, el proceso es más o menos invariable. Empiezo por divisar una forma, una suerte de isla remota, que será después un relato o una poesía. Veo el fin y veo el principio, no es lo que se halla entre los dos. Esto gradualmente me es revelado cuando los astros o el azar son propicios. Más de una vez tengo que desandar el camino por la zona de sombra. Trato de intervenir lo menos posible en la evolución de la obra. No quiero que la tuerzan mis opiniones, que, sin duda, son baladíes. El concepto de arte comprometido es una ingenuidad, porque nadie sabe del todo lo que ejecuta. Un escritor, admitió Kipling, puede concebir una fábula, pero no penetrar en su moraleja. Debe ser leal a su imaginación, y no a las meras circunstancias efímeras de una supuesta "realidad".

[...] Al término de tantos años -y demasiados- años de ejercicio de literatura, no profeso una estética. ¿A qué agregar a los límites naturales que nos impone el hábito los de una teoría cualquiera? Las teorías, como las convicciones de orden político o religioso, no son otra cosa que estímulos. Varían para cada escritor. Whitman tuvo razón al negar la rima; esa negación hubiera sido una insensatez en el caso de Hugo.
Al recorrer las pruebas de este libro*, advierto con algún desagrado que la ceguera ocupa un lugar plañidero que no ocupa en mi vida. La cegera es una clausura, pero también es una liberación, una soledad propicia a las inveciones, una llave y un algebra.



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Extractos del prólogo "Obra poética, 3". Jorge Luis Borges.






28/1/09

"MI APOLOGÍA"

Acabo de releer este relato de Woody Allen y acordarme de porqué es uno de mis favoritos. Es un poquito largo, pero merece la pena: es muy muy divertido. Me he acordado de este libro enseguida, si alguien lo ha leído qué me diga qué tal. De entrada el título es una genialidad, pero no sé si irá más allá.


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De todos los hombres célebres que han existido, el qué más me habría gustado ser es Sócrates. Y no sólo porque fue un gran pensador, pues a mí también se me reconocen varias intuiciones razonablemente profundas, si bien las mías giran invariablemente en torno a una azafata de la aviación sueca y unas esposas. No, lo que más me atrae de este sabio entre los sabios de Grecia es su valor ante la muerte. No quiso renunciar a sus principios, sino que prefirió dar su vida para demostrarlos. Personalmente, la idea de morir me asusta, y cualquier ruido inconveniente, tal como el escape de un automóvil, me sobresalta hasta el punto de echarme en los brazos de la persona con la que estoy conversando. Al final, la valerosa muerte de Sócrates confirió a su vida auténtico significado, algo de lo que mi existencia carece totalmente, aunque posea una mínima pertinencia para el departamento de Impuestos sobre la Renta. Confieso que muchas veces he querido ponerme en el lugar del insigne filósofo, y en todas ellas me he quedado inmediatamente traspuesto y he tenido el siguiente sueño.

(La escena transcurre en mi celda. Acostumbro a estar sentado y solo, resolviendo algún intrincado problema de pensamiento racional, por ejemplo: ¿Podemos considerar un objeto como una obra de arte si sirve también para limpiar la estufa? En este preciso momento me visitan Agatón y Simmias).span>


Agatón: Ah, mi buen amigo y viejo sabio, ¿qué tal discurren tus días de confinamiento?
Allen: ¿Qué cabe decir del confinamiento, Agatón? Sólo el cuerpo puede ser sujeto a limites. Mi mente vaga con toda libertad, sin que estas cuatro paredes le pongan trabas. Así que en verdad puedo preguntar, ¿existe el confinamiento?
Agatón: Ya, pero ¿y qué ocurre si quieres dar un paseo?
Allen: Buena observación. No podría.

(Los tres permanecemos inmóviles en actitudes clásicas, casi como en un friso. Finalmente Agatón toma la palabra.)

Agatón: Me temo que traigo malas noticias. Te han condenado a muerte.
Allen: Ah, me entristece ser causa de controversia en el senado.
Agatón: De controversia, nada. Unanimidad.
Allen: ¿De veras?
Agatón: En la primera votación.
Allen: Vaya. Esperaba un poco más de apoyo.
Simmias: El senado está furioso con tus ideas sobre un Estado utópico.
Allen: Sospecho que no debí sugerir que eligieran a un filósofo-rey.
Simmias: Sobre todo cuando, carraspeando, te señalabas a ti mismo.
Allen: Aun así no consideraré malvados a mis verdugos.
Agatón: Ni yo tampoco.
Allen: Ejem, sí, bueno... ¿qué es el mal sino sencillamente el bien hecho con exceso?
Agatón: ¿Cómo puede ser?
Allen: Míralo de esta manera. Si un hombre entona una bonita canción, resulta grato al oído. Si la canta una y otra vez, te producirá jaqueca.
Agatón: Cierto.
Allen: Y si no cesa nunca de cantar, llegará un momento en que querrás estrangularle con un calcetín.
Agatón: Sí. Muy cierto.
Allen: ¿Cuándo ha de cumplirse la sentencia?
Agatón: ¿Qué hora es ahora?
Allen: ¿¡Hoy!?
Agatón: Es que necesitan la celda.
Allen: ¡Bien, pues que así sea! Dejemos que me quiten la vida. Que quede escrito que muero antes que renunciar a los principios de la verdad y la libertad de pensamiento. No llores, Agatón.
Agatón: No lloro. Es alergia.
Allen: Para el hombre sabio, la muerte no es un fin sino un principio.
Simmias: ¿Por qué?
Allen: Bueno, deja que lo piense un minuto.
Simmias: Tómate el tiempo que necesites.
Allen: ¿No es cierto, Simmias, que el hombre no existe antes de haber nacido?
Simmias: Muy cierto.
Allen: Ni existe después de haber muerto.
Simmias: Sí, estoy de acuerdo.
Allen: Hmmm.
Simmias: ¿Y bien?
Allen: Espera un momento, caramba. Me siento perplejo. Ya sabes que me dan únicamente cordero para comer y que nunca está bien asado.
Simmias: La mayoría de los hombres contemplan la muerte como el fin de todo. Y en consecuencia la temen.
Allen: La muerte es un estado de no-ser. Lo que no es, no existe. Y sin embargo no existe la muerte. Sólo la verdad existe. La verdad y la belleza son intercambiables, y también aspectos de sí mismas. Ejem, ¿dijeron en concreto qué proyectos tenían conmigo?
Agatón: Cicuta.
Allen: (Desconcertado) ¿Cicuta?
Agatón: ¿Recuerdas aquel líquido negro que agujereó tu mesa de mármol?
Allen: ¡No me digas!
Agatón: Una sola cucharada. Aunque te la darán en un cáliz para que no se derrame nada.
Allen: Me pregunto si dolerá.
Agatón: Dijeron que procurases no hacer una escena. Los demás presos se pondrían nerviosos.
Allen: Hmmm.
Agatón: Les contesté que morirías valerosamente antes que renunciar a tus principios.
Allen: Bien, bien .... ejem, ¿el concepto "destierro" no se citó nunca en el debate?
Agatón: Desterrar quedó suprimido el año pasado. Requería demasiada burocracia.
Allen: Bueno... claro... (Preocupado y distraído pera intentando conservar el dominio de mí mismo) Yo, ejem... así que, ejem... ¿y qué más hay de nuevo?
Agatón: Oh; me encontré con Isósceles. Tiene una idea estupenda para un nuevo triángulo.
Allen: Bien... bien... (De pronto abandono todo fingimiento) Mira, voy a ser sincero contigo... ¡No quiero morir! ¡Soy demasiado joven!
Agatón: ¡Pero si es tu gran oportunidad de morir por la verdad!
Allen: No me interpretes mal. Yo sólo vivo para la verdad. Por otra parte, tengo un almuerzo en Esparta la semana que viene, y me molestaría faltar. Me toca pagar a mí. Ya sabéis cómo son esos espartanos, enseguida desenvainan la espada.
Simmias: ¿Se ha vuelto un cobarde el más sabio de nuestros filósofos?
Allen: No soy un cobarde, ni tampoco un héroe. Digamos que estoy más o menos por el medio.
Simmias: Un gusano miedoso.
Allen: Ése es aproximadamente el punto exacto.
Agatón: Pero fuiste tú el que demostró que la muerte no existe.
Allen: Un momento, escúchame... claro que he demostrado muchas cosas. Así es cómo pago el alquiler. Teorías y pequeñas experiencias. Un comentario travieso de vez en cuando. Máximas ocasionales. Es mejor que recoger aceitunas, pero tampoco hay porqué entusiasmarse.
Agatón: Pero tú demostraste muchas veces que el alma es inmortal.
Allen: ¡Y lo es! Pero sobre el papel. Mira, ése es el gran problema de la filosofía... resulta tan poco funcional en cuanto sales de clase...
Simmias: ¿Y las "formas" eternas? Dijiste que cada cosa existía siempre y siempre existirá.
Allen: Me refería principalmente a los objetos pesados. Una estatua o algo por el estilo. Con las personas es muy diferente.
Agatón: ¿Y todas tus disertaciones acerca de que la muerte es lo mismo que el sueño?
Allen: Así es, pero la diferencia estriba en que cuando estás muerto y alguien grita: "¡Todo el mundo en pie, ya es de día!", cuesta un horror encontrar las zapatillas.

(El verdugo llega con una copa de cicuta. Su rostro se parece mucho al cómico irlandés Spike Milligan).

Verdugo: Ah... ya estamos aquí. ¿Quién se ha de beber el veneno?
Agatón: (Señalando hacia mí): Éste.
Allen: Caramba, qué copa tan grande. ¿No suelta demasiado humo?
Verdugo: El normal. Hay que bebérsela toda, porque la mayoría de las veces el veneno está en el fondo.
Allen: (Por regla general aquí mi comportamiento difiere completamente del de Sócrates y me han advertido ya que suelo gritar en sueños) ¡No..: no beberé! ¡No quiero morir! ¡Socorro! ¡No! ¡Por favor!

(El verdugo me tiende el burbujeante brebaje entre mis abyectas súplicas y todo parece perdido. Entonces el sueño siempre toma un nuevo sesgo, a causa de algún innato instinto de supervivencia, y aparece un mensajero.)

Mensajero: ¡Quietos todos! ¡El senado ha vuelto a votar! Quedan retiradas las acusaciones contra ti. Tu valía ha sido finalmente reconocida y está decidido que se te debe rendir un homenaje.
Allen: ¡Por fin! ¡Por fin! ¡Han vuelto a la razón! ¡Soy un hombre libre! ¡Libre! ¡Y me van a homenajear! Deprisa, Agatón y Simmias, preparadme las maletas. Tengo que irme. Praxíteles querrá comenzar mi busto cuanto antes. Pero antes de partir, os brindo una pequeña parábola.
Simmias: ¿Tendrán idea de lo que se traen entre manos?
Allen: Un grupo de hombres habita en una oscura caverna. No saben que fuera brilla el sol. La única luz que conocen es el titubeante temblor de las velas que llevan para desplazarse.
Agatón: ¿Y de dónde han sacado las velas?
Allen: Bueno, digamos que las tienen y basta.
Agatón: ¿Habitan en una caverna y tienen velas? Suena a falso.
Allen: ¿No podéis aceptar mi palabra?
Agatón: Está bien, está bien, pero vayamos al grano.
Allen: Un buen día, uno de los moradores de la caverna sale y ve el mundo exterior.
Simmias: En toda su claridad.
Allen: Justamente. En toda su claridad.
Agatón: Y cuando intenta contárselo a los demás, no le creen.
Allen: Pues no. No se lo cuenta a los otros.
Agatón: ¿Ah, no?
Allen: No, pone una carnicería, se casa con una bailarina y se muere de hemorragia cerebral a los cuarenta y dos años.

(Me agarran todos y me obligan a ingerir la cicuta. Por regla general aquí me despierto bañado en sudor y sólo una ración de huevos revueltos y salmón ahumado consigue tranquilizarme)>>.


Extraído de PERFILES, de Woody Allen.

+ EN LA PINTACOTECA:
"Pequeña Dorian Gray"

9/1/09

LOVELINESS

[¿por dónde iba?]

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- No vayas por ese camino, Joyce. Intenta encajar los golpes. LLeva la cabeza alta. Que no te tomen el pelo. Vota a los demócratas en todas las elecciones. Pasea en bici por el parque. Sueña con mi cuerpo inigualable y perfecto. Toma vitaminas. Bebe ocho vasos de agua al día. Apoya a los Mets. Ve mucho al cine. No te mates a trabajar. Haz un viaje conmigo a París. Ven al hospital conmigo cuando Rachel tenga al niño y coge en brazos a mi nieto. Cepíllate los dientes despúes de cada comida. No cruces la calle con el semáforo en rojo. Defiende al débil. Hazte valer. Recuerda lo hermosa que eres. Acuérdate de lo mucho que te quiero. Bebe un whisky con hielo todos los días. Respira profundamente. mantén los ojos abiertos.
No comas grasas. Sueña el sueño de los justos. Recuerda cuánto te quiero.>>

Extracto de BROOKLYN FOLLIES, de Auster.



Este libro es de carne y hueso y me ha dejado un hombro sobre el que llorar un ratito. Ya pasó lo peor. Esta sí es una buena declaración de intenciones, la de las malas la escribió Antonio Santo un día. A mí no me parecieron tan malas, pero eso es porque le quiero mucho.


+ EN LAPINTACO: "Vidal, Chacón y otros osos del montón".

6/1/09

MEANNESS

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- El gran espectáculo de la falta de homradez. Lo tienes por todas partes donde mires y, te guste o no, es de lo más divertido que se pueda ver [...] Tú crees que estoy de broma, pero te digo las cosas tal y como son. Las perlas de mi sabiduría. Algunas advertencias después de toda una vida de lucha en las trincheras de la experiencia. Los embaucadores y timadores dominan el mundo. Los granujas detentan el poder. ¿Y sabes por qué?
- Dime, Maestro. Soy todo oídos.
- Porque son más insaciables que nosotros. Porque saben lo que quieren. Porque creen en la vida más que nosotros.>>

>>
- La piel desnuda, Nathan. Ésa es la única cosa por la que vale la pena vivir.
- Una de las cosas, en todo caso, te lo reconozco.
- Si se te ocurre algo mejor, dímelo.>>

Extractos de BROOKLYN FOLLIES, de Auster.



Este libro encaja algunos engranajes de mi cabecita y los pone en movimiento, por eso me fascina un poquito.

27/12/08

CON DOS COJINES

Siguiendo el hilo de "regalos extravagantes para navidad", yo llenaría mi cama de éstos: cojines con forma de sushi, que es para mí la principal ventaja de la existencia de Japón. Aquí tienen un catálogo completo de éstas delicatessen para el hogar. Y un más difícil todavía, Neil Gaiman -que guarda un parecido sorprendente con mi ex- rodeado de sushi hecho cojín en el salón de su casa. Después de una noche en blanco dibujando, no se me ocurre nada mejor. Eso sí, Gaiman se queda en la mesita de noche.


28/11/08

MEDIA VACA

[o de "lo bueno si breve"]


"La vaca es el animal más extraordinario que existe. Nos la comemos con patatas, hace bonito en el campo y es fuente de inspiración para artistas y poetas. Uno de los estómagos de la vaca se llama libro, y no deberíamos extrañarnos, porque el libro es el segundo animal más extraordinario. Lo manchamos de salsa, hace bonito en las estanterías y a través de él nos llegan regularmente las ocurrencias de artistas y poetas.

La vaca es un rumiante: se traga el alimento para más tarde devolverlo a la boca y masticarlo con tranquilidad. Exactamente de esa forma se deberían leer los libros: volviéndo a ellos en diferentes ocasiones y masticándolos a fondo para asegurarnos una digestión placentera."


Estas líneas son un fragmento del texto que prologa un libro que compré hoy. De la editorial Media Vaca, que es toda entrañable.
Sería bonito publicar un libro con ellos cuando sea mayor.


19/11/08

MODOTTI & DE LA CALLE

"Hay un café donde se mezclan políticos pistoleros, criminales comunes, toreros, putas y actrices de tercera. El personaje más sensacional de todos es una fotógrafa y modelo, además de prostituta de alto rango y Mata Hari de Comintern, Tina Modotti..."
KENNETH REXROTH


La novela gráfica que Ángel de la Calle dedicó a la figura de Tina Modotti -"Modotti, una mujer del siglo XX"- está encabezada con esta cita. Así ya se deja adivinar desde el principio la maravilla que es.


25/8/08

CORTO MALTESSE





Suelo decir que Corto Maltesse fue mi primer gran héroe y mi primer mito erótico.
A lo que un tipo me contestó que no tenía que ser el primero, sino el último. Y yo, con todos mis aires, me tuve que callar y darle toda la razón.

3/5/08

el retrato de Dorian Gray"

<< - Cuando una mujer como yo se sonroja, es muy mala señal. ¡Ah, lord Henry, ojalá pudiera decirme como ser joven de nuevo!
Pensó por un momento.
- ¿Puede recordar algún gran error que cometiera en sus tiempos jóvenes, duquesa?- le preguntó mirándola al otro lado de la mesa.
- Muchos, me temo- dijo ella.
- Entonces cométalos de nuevo- dijo seriamente-. Para volver a la juventud, uno sólo tiene que repetir las locuras. -¡Una teoría maravillosa!- exclamó ella-. Tengo que ponerla en práctica.

[...]- Hoy en día la mayoría de la gente muere de un cierto sentido común progresivo y cuando es demasiado tarde descubre que las únicas cosas que nunca lamenta son sus errores.>>


OSCAR WILDE






- y tú eres mi mejor error :***


26/3/08

LA GENTE QUE ESTÁ LOCA.

<<Corrían calle abajo juntos, entendiéndolo todo del modo en que lo hacían aquellos primeros días, y que más tarde sería más triste y perceptivo y tenue. Pero entonces bailaban como peonzas enloquecidas, y yo oscilaba entre ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un "¡Ahhh!">>.



- yo también, yo también...-

EXTRACTO DE "EN EL CAMINO". JACK KEROUAC.


1/3/08

LA RAYUELA

Esto es lo que en el vocabulario científico de la blogosfera se denomina "peñazo". Esto es: la parrafada que nadie lee. Pero como este blog es egocéntrico y solipsista con premeditación y alevosía, pues lo pongo porque me sale de...

"la rayuela",


[...] En pleno contento precario, en plena falsa tregua, tendí la mano y toqué el ovillo París, su materia infinita arrollándose a sí misma, el magma del aire y de lo que se dibujaba en la ventana, nubes y buhardillas; entonces no había desorden, entonces el mundo seguía siendo algo petrificado y establecido, un juego de elementos girando en sus goznes, una madeja de calles y árboles y nombre y meses. No había un desorden que abriera puertas la rescate, había solamente suciedad y miseria, vasos con restos de cerveza, medias en un rincón, una cama que olía a sexo y a pelo, una mujer que me pasaba su mano fina y transparente por los muslos, retardando una caricia que me arrancaría por un rato a esa vigilancia en pleno vacío. Demasiado tarde, siempre, aunque hiciéramos tantas veces el amor la felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizás, más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o isla, una caída interminable en la inmovilidad [...]

Julio Cortázar