Somos la generación sin nombre.
Sin nombre, sin trabajo, sin futuro. Sin ideales políticos o estéticos, sin playa debajo del asfalto, sin revolución, sin transición. Sinrazón, sinvergüenza, sinsabor siquiera. Sin ton ni son.
Pero no es dramático, esto no es tan trágico. Esto no es un drama, no: te diré mil cosas por las que llorar.
El maestro de ceremonias está elaborando una lista de mil razones por las que llorar. No sabemos si esto supondrá nuestra salvación o el advenimiento del segundo diluvio universal, si moriremos llorando de risa o de pena. De momento, en su blog hay reunidas 303 cosas por las que llorar. Rebélate contra cosas tan terribles como jar jar binks, la baticao o los nicks del messenger. Sufre con nosotros, por no poder ser más valientes, por otra playa más que desaparece, o last but no least, por la simpatía artificial.
Entra en pornohablarte, y colabora para llegar a las 1000 cosas por las que llorar, para que J. pueda enviárselas a Nacho Vegas, que sea consciente de su repercusión mediática y se suicide. Con esto harán 1001.Con lo cual culminaremos la obra maestra con la que pasaremos a la historia, si no por capaces, al menos por cínicos.
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4/5/09
Cómo convertirse en un hijo de puta

Este libro demuestra que Mauro Entrialgo tiene pinta de ser un tío divertido para salir de copas. Más que nada porque, efectivamente, hay que ser muy hijoputa para que se te ocurran los chistes que contiene este libro, una auténtica enciclopedia de la mala baba, protagonizada por el inimitable periodista con tres testículos Herminio Bolaextra, que nació en 1987 en las páginas del TMEO. Este libro está coguionizado por otro par de hijoputas geniales: Santi Orúe y Ata. La demostración de talento para el mal empieza en la portada (con las letras recortadas para ponérsela en la espalda a un amigo que esté tomando el sol, y que luzca así un bonito "hijo puta" durante todo el verano), pasa por cada una de las páginas (numeradas con rima, como "seis - en mi culo os atrevéis") y termina en la misma contraportada, en la que puedes poner cuánta gente se lo ha leído de gorra antes de entregarlo al legítimo dueño. En fin, una obra que nadie debería perderse. Recomendamos, eso sí, no intentarlo en casa: ser tan hijoputa es cosa de profesionales.
28/4/09
Zombie - Guía de supervivencia

Que no les engañen los titulares de la prensa. La epidemia que se está extendiendo y nos amenaza no es, en realidad, de gripe porcina. Las autoridades lo saben, pero hacen todo lo posible por ocultarlo: se trata de un brote de Solanum de un peligro potencial incalculable. Es decir: nos encontramos, muy posiblemente, ante el principio de una pandemia zombie.
Pero no hay que caer en la desesperación ni ir pensando formas creativas de suicidarse: el bueno de Max Brooks, guionista de (entre otras cosas) Saturday Night Live, ha realizado una investigación exhaustiva para redactar esta Guía de supervivencia que incrementará exponencialmente nuestras posibilidades de sobrevivir al apocalipsis zombie que se avecina. Salgan corriendo a comprarla y empiecen a prepararse para lo peor. Si no lo hacen, cuando oigan un aullido aterrador y el sonido de unos pies muertos arrastrándose, será demasiado tarde.
19/3/09
PICTURE IS UNRELATED
[ADVERTENCIA: este post puede herir sensibilidades, y no dudará un instante en hacerlo]

Bajo en eslogan de WTF pictures & videos, este portal reúne una serie de fotos que te hacen exclamar "what the fuck?". Yo creo que tiene algo que ver con el milagro de la humanidad. A algún nivel más o menos escondidocasi todos somos un poco así. Arggg...
+ EN LA PINTACO: Jazzman II

Bajo en eslogan de WTF pictures & videos, este portal reúne una serie de fotos que te hacen exclamar "what the fuck?". Yo creo que tiene algo que ver con el milagro de la humanidad. A algún nivel más o menos escondido
+ EN LA PINTACO: Jazzman II
28/1/09
"MI APOLOGÍA"
Acabo de releer este relato de Woody Allen y acordarme de porqué es uno de mis favoritos. Es un poquito largo, pero merece la pena: es muy muy divertido. Me he acordado de este libro enseguida, si alguien lo ha leído qué me diga qué tal. De entrada el título es una genialidad, pero no sé si irá más allá.
>>
De todos los hombres célebres que han existido, el qué más me habría gustado ser es Sócrates. Y no sólo porque fue un gran pensador, pues a mí también se me reconocen varias intuiciones razonablemente profundas, si bien las mías giran invariablemente en torno a una azafata de la aviación sueca y unas esposas. No, lo que más me atrae de este sabio entre los sabios de Grecia es su valor ante la muerte. No quiso renunciar a sus principios, sino que prefirió dar su vida para demostrarlos. Personalmente, la idea de morir me asusta, y cualquier ruido inconveniente, tal como el escape de un automóvil, me sobresalta hasta el punto de echarme en los brazos de la persona con la que estoy conversando. Al final, la valerosa muerte de Sócrates confirió a su vida auténtico significado, algo de lo que mi existencia carece totalmente, aunque posea una mínima pertinencia para el departamento de Impuestos sobre la Renta. Confieso que muchas veces he querido ponerme en el lugar del insigne filósofo, y en todas ellas me he quedado inmediatamente traspuesto y he tenido el siguiente sueño.
(La escena transcurre en mi celda. Acostumbro a estar sentado y solo, resolviendo algún intrincado problema de pensamiento racional, por ejemplo: ¿Podemos considerar un objeto como una obra de arte si sirve también para limpiar la estufa? En este preciso momento me visitan Agatón y Simmias).span>
Agatón: Ah, mi buen amigo y viejo sabio, ¿qué tal discurren tus días de confinamiento?
Allen: ¿Qué cabe decir del confinamiento, Agatón? Sólo el cuerpo puede ser sujeto a limites. Mi mente vaga con toda libertad, sin que estas cuatro paredes le pongan trabas. Así que en verdad puedo preguntar, ¿existe el confinamiento?
Agatón: Ya, pero ¿y qué ocurre si quieres dar un paseo?
Allen: Buena observación. No podría.
(Los tres permanecemos inmóviles en actitudes clásicas, casi como en un friso. Finalmente Agatón toma la palabra.)
Agatón: Me temo que traigo malas noticias. Te han condenado a muerte.
Allen: Ah, me entristece ser causa de controversia en el senado.
Agatón: De controversia, nada. Unanimidad.
Allen: ¿De veras?
Agatón: En la primera votación.
Allen: Vaya. Esperaba un poco más de apoyo.
Simmias: El senado está furioso con tus ideas sobre un Estado utópico.
Allen: Sospecho que no debí sugerir que eligieran a un filósofo-rey.
Simmias: Sobre todo cuando, carraspeando, te señalabas a ti mismo.
Allen: Aun así no consideraré malvados a mis verdugos.
Agatón: Ni yo tampoco.
Allen: Ejem, sí, bueno... ¿qué es el mal sino sencillamente el bien hecho con exceso?
Agatón: ¿Cómo puede ser?
Allen: Míralo de esta manera. Si un hombre entona una bonita canción, resulta grato al oído. Si la canta una y otra vez, te producirá jaqueca.
Agatón: Cierto.
Allen: Y si no cesa nunca de cantar, llegará un momento en que querrás estrangularle con un calcetín.
Agatón: Sí. Muy cierto.
Allen: ¿Cuándo ha de cumplirse la sentencia?
Agatón: ¿Qué hora es ahora?
Allen: ¿¡Hoy!?
Agatón: Es que necesitan la celda.
Allen: ¡Bien, pues que así sea! Dejemos que me quiten la vida. Que quede escrito que muero antes que renunciar a los principios de la verdad y la libertad de pensamiento. No llores, Agatón.
Agatón: No lloro. Es alergia.
Allen: Para el hombre sabio, la muerte no es un fin sino un principio.
Simmias: ¿Por qué?
Allen: Bueno, deja que lo piense un minuto.
Simmias: Tómate el tiempo que necesites.
Allen: ¿No es cierto, Simmias, que el hombre no existe antes de haber nacido?
Simmias: Muy cierto.
Allen: Ni existe después de haber muerto.
Simmias: Sí, estoy de acuerdo.
Allen: Hmmm.
Simmias: ¿Y bien?
Allen: Espera un momento, caramba. Me siento perplejo. Ya sabes que me dan únicamente cordero para comer y que nunca está bien asado.
Simmias: La mayoría de los hombres contemplan la muerte como el fin de todo. Y en consecuencia la temen.
Allen: La muerte es un estado de no-ser. Lo que no es, no existe. Y sin embargo no existe la muerte. Sólo la verdad existe. La verdad y la belleza son intercambiables, y también aspectos de sí mismas. Ejem, ¿dijeron en concreto qué proyectos tenían conmigo?
Agatón: Cicuta.
Allen: (Desconcertado) ¿Cicuta?
Agatón: ¿Recuerdas aquel líquido negro que agujereó tu mesa de mármol?
Allen: ¡No me digas!
Agatón: Una sola cucharada. Aunque te la darán en un cáliz para que no se derrame nada.
Allen: Me pregunto si dolerá.
Agatón: Dijeron que procurases no hacer una escena. Los demás presos se pondrían nerviosos.
Allen: Hmmm.
Agatón: Les contesté que morirías valerosamente antes que renunciar a tus principios.
Allen: Bien, bien .... ejem, ¿el concepto "destierro" no se citó nunca en el debate?
Agatón: Desterrar quedó suprimido el año pasado. Requería demasiada burocracia.
Allen: Bueno... claro... (Preocupado y distraído pera intentando conservar el dominio de mí mismo) Yo, ejem... así que, ejem... ¿y qué más hay de nuevo?
Agatón: Oh; me encontré con Isósceles. Tiene una idea estupenda para un nuevo triángulo.
Allen: Bien... bien... (De pronto abandono todo fingimiento) Mira, voy a ser sincero contigo... ¡No quiero morir! ¡Soy demasiado joven!
Agatón: ¡Pero si es tu gran oportunidad de morir por la verdad!
Allen: No me interpretes mal. Yo sólo vivo para la verdad. Por otra parte, tengo un almuerzo en Esparta la semana que viene, y me molestaría faltar. Me toca pagar a mí. Ya sabéis cómo son esos espartanos, enseguida desenvainan la espada.
Simmias: ¿Se ha vuelto un cobarde el más sabio de nuestros filósofos?
Allen: No soy un cobarde, ni tampoco un héroe. Digamos que estoy más o menos por el medio.
Simmias: Un gusano miedoso.
Allen: Ése es aproximadamente el punto exacto.
Agatón: Pero fuiste tú el que demostró que la muerte no existe.
Allen: Un momento, escúchame... claro que he demostrado muchas cosas. Así es cómo pago el alquiler. Teorías y pequeñas experiencias. Un comentario travieso de vez en cuando. Máximas ocasionales. Es mejor que recoger aceitunas, pero tampoco hay porqué entusiasmarse.
Agatón: Pero tú demostraste muchas veces que el alma es inmortal.
Allen: ¡Y lo es! Pero sobre el papel. Mira, ése es el gran problema de la filosofía... resulta tan poco funcional en cuanto sales de clase...
Simmias: ¿Y las "formas" eternas? Dijiste que cada cosa existía siempre y siempre existirá.
Allen: Me refería principalmente a los objetos pesados. Una estatua o algo por el estilo. Con las personas es muy diferente.
Agatón: ¿Y todas tus disertaciones acerca de que la muerte es lo mismo que el sueño?
Allen: Así es, pero la diferencia estriba en que cuando estás muerto y alguien grita: "¡Todo el mundo en pie, ya es de día!", cuesta un horror encontrar las zapatillas.
(El verdugo llega con una copa de cicuta. Su rostro se parece mucho al cómico irlandés Spike Milligan).
Verdugo: Ah... ya estamos aquí. ¿Quién se ha de beber el veneno?
Agatón: (Señalando hacia mí): Éste.
Allen: Caramba, qué copa tan grande. ¿No suelta demasiado humo?
Verdugo: El normal. Hay que bebérsela toda, porque la mayoría de las veces el veneno está en el fondo.
Allen: (Por regla general aquí mi comportamiento difiere completamente del de Sócrates y me han advertido ya que suelo gritar en sueños) ¡No..: no beberé! ¡No quiero morir! ¡Socorro! ¡No! ¡Por favor!
(El verdugo me tiende el burbujeante brebaje entre mis abyectas súplicas y todo parece perdido. Entonces el sueño siempre toma un nuevo sesgo, a causa de algún innato instinto de supervivencia, y aparece un mensajero.)
Mensajero: ¡Quietos todos! ¡El senado ha vuelto a votar! Quedan retiradas las acusaciones contra ti. Tu valía ha sido finalmente reconocida y está decidido que se te debe rendir un homenaje.
Allen: ¡Por fin! ¡Por fin! ¡Han vuelto a la razón! ¡Soy un hombre libre! ¡Libre! ¡Y me van a homenajear! Deprisa, Agatón y Simmias, preparadme las maletas. Tengo que irme. Praxíteles querrá comenzar mi busto cuanto antes. Pero antes de partir, os brindo una pequeña parábola.
Simmias: ¿Tendrán idea de lo que se traen entre manos?
Allen: Un grupo de hombres habita en una oscura caverna. No saben que fuera brilla el sol. La única luz que conocen es el titubeante temblor de las velas que llevan para desplazarse.
Agatón: ¿Y de dónde han sacado las velas?
Allen: Bueno, digamos que las tienen y basta.
Agatón: ¿Habitan en una caverna y tienen velas? Suena a falso.
Allen: ¿No podéis aceptar mi palabra?
Agatón: Está bien, está bien, pero vayamos al grano.
Allen: Un buen día, uno de los moradores de la caverna sale y ve el mundo exterior.
Simmias: En toda su claridad.
Allen: Justamente. En toda su claridad.
Agatón: Y cuando intenta contárselo a los demás, no le creen.
Allen: Pues no. No se lo cuenta a los otros.
Agatón: ¿Ah, no?
Allen: No, pone una carnicería, se casa con una bailarina y se muere de hemorragia cerebral a los cuarenta y dos años.
(Me agarran todos y me obligan a ingerir la cicuta. Por regla general aquí me despierto bañado en sudor y sólo una ración de huevos revueltos y salmón ahumado consigue tranquilizarme)>>.
Extraído de PERFILES, de Woody Allen.
+ EN LA PINTACOTECA: "Pequeña Dorian Gray"
>>
De todos los hombres célebres que han existido, el qué más me habría gustado ser es Sócrates. Y no sólo porque fue un gran pensador, pues a mí también se me reconocen varias intuiciones razonablemente profundas, si bien las mías giran invariablemente en torno a una azafata de la aviación sueca y unas esposas. No, lo que más me atrae de este sabio entre los sabios de Grecia es su valor ante la muerte. No quiso renunciar a sus principios, sino que prefirió dar su vida para demostrarlos. Personalmente, la idea de morir me asusta, y cualquier ruido inconveniente, tal como el escape de un automóvil, me sobresalta hasta el punto de echarme en los brazos de la persona con la que estoy conversando. Al final, la valerosa muerte de Sócrates confirió a su vida auténtico significado, algo de lo que mi existencia carece totalmente, aunque posea una mínima pertinencia para el departamento de Impuestos sobre la Renta. Confieso que muchas veces he querido ponerme en el lugar del insigne filósofo, y en todas ellas me he quedado inmediatamente traspuesto y he tenido el siguiente sueño.
(La escena transcurre en mi celda. Acostumbro a estar sentado y solo, resolviendo algún intrincado problema de pensamiento racional, por ejemplo: ¿Podemos considerar un objeto como una obra de arte si sirve también para limpiar la estufa? En este preciso momento me visitan Agatón y Simmias).span>
Agatón: Ah, mi buen amigo y viejo sabio, ¿qué tal discurren tus días de confinamiento?
Allen: ¿Qué cabe decir del confinamiento, Agatón? Sólo el cuerpo puede ser sujeto a limites. Mi mente vaga con toda libertad, sin que estas cuatro paredes le pongan trabas. Así que en verdad puedo preguntar, ¿existe el confinamiento?
Agatón: Ya, pero ¿y qué ocurre si quieres dar un paseo?
Allen: Buena observación. No podría.
(Los tres permanecemos inmóviles en actitudes clásicas, casi como en un friso. Finalmente Agatón toma la palabra.)
Agatón: Me temo que traigo malas noticias. Te han condenado a muerte.
Allen: Ah, me entristece ser causa de controversia en el senado.
Agatón: De controversia, nada. Unanimidad.
Allen: ¿De veras?
Agatón: En la primera votación.
Allen: Vaya. Esperaba un poco más de apoyo.
Simmias: El senado está furioso con tus ideas sobre un Estado utópico.
Allen: Sospecho que no debí sugerir que eligieran a un filósofo-rey.
Simmias: Sobre todo cuando, carraspeando, te señalabas a ti mismo.
Allen: Aun así no consideraré malvados a mis verdugos.
Agatón: Ni yo tampoco.
Allen: Ejem, sí, bueno... ¿qué es el mal sino sencillamente el bien hecho con exceso?
Agatón: ¿Cómo puede ser?
Allen: Míralo de esta manera. Si un hombre entona una bonita canción, resulta grato al oído. Si la canta una y otra vez, te producirá jaqueca.
Agatón: Cierto.
Allen: Y si no cesa nunca de cantar, llegará un momento en que querrás estrangularle con un calcetín.
Agatón: Sí. Muy cierto.
Allen: ¿Cuándo ha de cumplirse la sentencia?
Agatón: ¿Qué hora es ahora?
Allen: ¿¡Hoy!?
Agatón: Es que necesitan la celda.
Allen: ¡Bien, pues que así sea! Dejemos que me quiten la vida. Que quede escrito que muero antes que renunciar a los principios de la verdad y la libertad de pensamiento. No llores, Agatón.
Agatón: No lloro. Es alergia.
Allen: Para el hombre sabio, la muerte no es un fin sino un principio.
Simmias: ¿Por qué?
Allen: Bueno, deja que lo piense un minuto.
Simmias: Tómate el tiempo que necesites.
Allen: ¿No es cierto, Simmias, que el hombre no existe antes de haber nacido?
Simmias: Muy cierto.
Allen: Ni existe después de haber muerto.
Simmias: Sí, estoy de acuerdo.
Allen: Hmmm.
Simmias: ¿Y bien?
Allen: Espera un momento, caramba. Me siento perplejo. Ya sabes que me dan únicamente cordero para comer y que nunca está bien asado.
Simmias: La mayoría de los hombres contemplan la muerte como el fin de todo. Y en consecuencia la temen.
Allen: La muerte es un estado de no-ser. Lo que no es, no existe. Y sin embargo no existe la muerte. Sólo la verdad existe. La verdad y la belleza son intercambiables, y también aspectos de sí mismas. Ejem, ¿dijeron en concreto qué proyectos tenían conmigo?
Agatón: Cicuta.
Allen: (Desconcertado) ¿Cicuta?
Agatón: ¿Recuerdas aquel líquido negro que agujereó tu mesa de mármol?
Allen: ¡No me digas!
Agatón: Una sola cucharada. Aunque te la darán en un cáliz para que no se derrame nada.
Allen: Me pregunto si dolerá.
Agatón: Dijeron que procurases no hacer una escena. Los demás presos se pondrían nerviosos.
Allen: Hmmm.
Agatón: Les contesté que morirías valerosamente antes que renunciar a tus principios.
Allen: Bien, bien .... ejem, ¿el concepto "destierro" no se citó nunca en el debate?
Agatón: Desterrar quedó suprimido el año pasado. Requería demasiada burocracia.
Allen: Bueno... claro... (Preocupado y distraído pera intentando conservar el dominio de mí mismo) Yo, ejem... así que, ejem... ¿y qué más hay de nuevo?
Agatón: Oh; me encontré con Isósceles. Tiene una idea estupenda para un nuevo triángulo.
Allen: Bien... bien... (De pronto abandono todo fingimiento) Mira, voy a ser sincero contigo... ¡No quiero morir! ¡Soy demasiado joven!
Agatón: ¡Pero si es tu gran oportunidad de morir por la verdad!
Allen: No me interpretes mal. Yo sólo vivo para la verdad. Por otra parte, tengo un almuerzo en Esparta la semana que viene, y me molestaría faltar. Me toca pagar a mí. Ya sabéis cómo son esos espartanos, enseguida desenvainan la espada.
Simmias: ¿Se ha vuelto un cobarde el más sabio de nuestros filósofos?
Allen: No soy un cobarde, ni tampoco un héroe. Digamos que estoy más o menos por el medio.
Simmias: Un gusano miedoso.
Allen: Ése es aproximadamente el punto exacto.
Agatón: Pero fuiste tú el que demostró que la muerte no existe.
Allen: Un momento, escúchame... claro que he demostrado muchas cosas. Así es cómo pago el alquiler. Teorías y pequeñas experiencias. Un comentario travieso de vez en cuando. Máximas ocasionales. Es mejor que recoger aceitunas, pero tampoco hay porqué entusiasmarse.
Agatón: Pero tú demostraste muchas veces que el alma es inmortal.
Allen: ¡Y lo es! Pero sobre el papel. Mira, ése es el gran problema de la filosofía... resulta tan poco funcional en cuanto sales de clase...
Simmias: ¿Y las "formas" eternas? Dijiste que cada cosa existía siempre y siempre existirá.
Allen: Me refería principalmente a los objetos pesados. Una estatua o algo por el estilo. Con las personas es muy diferente.
Agatón: ¿Y todas tus disertaciones acerca de que la muerte es lo mismo que el sueño?
Allen: Así es, pero la diferencia estriba en que cuando estás muerto y alguien grita: "¡Todo el mundo en pie, ya es de día!", cuesta un horror encontrar las zapatillas.
(El verdugo llega con una copa de cicuta. Su rostro se parece mucho al cómico irlandés Spike Milligan).
Verdugo: Ah... ya estamos aquí. ¿Quién se ha de beber el veneno?
Agatón: (Señalando hacia mí): Éste.
Allen: Caramba, qué copa tan grande. ¿No suelta demasiado humo?
Verdugo: El normal. Hay que bebérsela toda, porque la mayoría de las veces el veneno está en el fondo.
Allen: (Por regla general aquí mi comportamiento difiere completamente del de Sócrates y me han advertido ya que suelo gritar en sueños) ¡No..: no beberé! ¡No quiero morir! ¡Socorro! ¡No! ¡Por favor!
(El verdugo me tiende el burbujeante brebaje entre mis abyectas súplicas y todo parece perdido. Entonces el sueño siempre toma un nuevo sesgo, a causa de algún innato instinto de supervivencia, y aparece un mensajero.)
Mensajero: ¡Quietos todos! ¡El senado ha vuelto a votar! Quedan retiradas las acusaciones contra ti. Tu valía ha sido finalmente reconocida y está decidido que se te debe rendir un homenaje.
Allen: ¡Por fin! ¡Por fin! ¡Han vuelto a la razón! ¡Soy un hombre libre! ¡Libre! ¡Y me van a homenajear! Deprisa, Agatón y Simmias, preparadme las maletas. Tengo que irme. Praxíteles querrá comenzar mi busto cuanto antes. Pero antes de partir, os brindo una pequeña parábola.
Simmias: ¿Tendrán idea de lo que se traen entre manos?
Allen: Un grupo de hombres habita en una oscura caverna. No saben que fuera brilla el sol. La única luz que conocen es el titubeante temblor de las velas que llevan para desplazarse.
Agatón: ¿Y de dónde han sacado las velas?
Allen: Bueno, digamos que las tienen y basta.
Agatón: ¿Habitan en una caverna y tienen velas? Suena a falso.
Allen: ¿No podéis aceptar mi palabra?
Agatón: Está bien, está bien, pero vayamos al grano.
Allen: Un buen día, uno de los moradores de la caverna sale y ve el mundo exterior.
Simmias: En toda su claridad.
Allen: Justamente. En toda su claridad.
Agatón: Y cuando intenta contárselo a los demás, no le creen.
Allen: Pues no. No se lo cuenta a los otros.
Agatón: ¿Ah, no?
Allen: No, pone una carnicería, se casa con una bailarina y se muere de hemorragia cerebral a los cuarenta y dos años.
(Me agarran todos y me obligan a ingerir la cicuta. Por regla general aquí me despierto bañado en sudor y sólo una ración de huevos revueltos y salmón ahumado consigue tranquilizarme)>>.
Extraído de PERFILES, de Woody Allen.
+ EN LA PINTACOTECA: "Pequeña Dorian Gray"
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absurdo,
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lecturas
27/12/08
CON DOS COJINES


Siguiendo el hilo de "regalos extravagantes para navidad", yo llenaría mi cama de éstos: cojines con forma de sushi, que es para mí la principal ventaja de la existencia de Japón. Aquí tienen un catálogo completo de éstas delicatessen para el hogar. Y un más difícil todavía, Neil Gaiman -que guarda un parecido sorprendente con mi ex- rodeado de sushi hecho cojín en el salón de su casa. Después de una noche en blanco dibujando, no se me ocurre nada mejor. Eso sí, Gaiman se queda en la mesita de noche.25/12/08
22/12/08
Julio Falagán
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ilustración,
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tipografías
30/11/08
Hedwig & the angry inch
Hedwig & the angry inch es una de mis películas favoritas. Por loca, por cruda y por onírica. Como a Lulú me fascinan los travestis, pero es que ya sólo en este trocito se orquesta la perfección. Es como la faceta tierna de Platón.
ACTUALIZACIÓN. LO HE ENCONTRADO SUBTITULADO EN ESPAÑOL. NO LO DEJÉIS DE VER, QUE ES UNA MARAVILLA.
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7/11/08
ILLUSTRATIVE ZÜRICH 08

Mientras los medios de arte ponen su mirada casi al completo en la feria de arte Estampa 08; yo, espantada de ver el arte joven que alientan sus organizadores -Tentaciones 08- y con ganas de más -y mejor-, os propongo que echéis un vistazo a la muestra Illustrative Zurich 08, donde contamos con representaciones tan buenas y frecas como la
de Jorge Gonzalez, creador de la magnifica "Fueye", o de la jovencísima Sonia Pulido, en la sección de Young Illustrators Awards.Y que sus trabajos hablen por si sólos.
* imagen: "Storytelling", de SONIA PULIDO
* imagen: "Storytelling", de SONIA PULIDO
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23/10/08
JAMES CAUTY
[pop gore]

"James Cauty subverts and decodes our reality through iconoclastic strategies and re-ordered cultural histories. He also does art."
...chico malo, muy malo!

"James Cauty subverts and decodes our reality through iconoclastic strategies and re-ordered cultural histories. He also does art."
...chico malo, muy malo!
va de
absurdo,
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eventos,
exposiciones,
genio y figura,
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instalación,
pintura
10/7/08
18/5/08
TOM WAITS
la gente es tan cobarde que parece buena,
tan buena que parece romántica,
tan romántica que parece mágica.
Pero eso es sólo bisuteria barata.
tan buena que parece romántica,
tan romántica que parece mágica.
Pero eso es sólo bisuteria barata.
ÉSTA es la pauta a seguir.
13/5/08
MARK TRAUGHBER*
[él: - "mi matadero clandestino hace algo parecido..."
ella: - ¿ah sí? pues ya no te ajunto.]
deberes metapictóricos:
escuchar maps de los yeah yeah yeahs
*vía dadanoias
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tristesse
9/5/08
CAMILLE

es chanson française
experimentación
polifacetismo
y carisma a raudales.
experimentación
polifacetismo
y carisma a raudales.
es un amor platónico que tengo.
tiene nuevo disco, y ya no digo más.
tiene nuevo disco, y ya no digo más.
[voy a ser dura y paciente en esto. lo juro. por mi honor de dama... si eso existe.]
va de
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amores platónicos,
genio y figura,
melomanías
24/4/08
29/3/08
MARX GO WEST
[éstas son las palabras mágicas
por si alguna vez me encuentras en un bar
y decides acercarte]
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