

Siguiendo el hilo de "regalos extravagantes para navidad", yo llenaría mi cama de éstos: cojines con forma de sushi, que es para mí la principal ventaja de la existencia de Japón. Aquí tienen un catálogo completo de éstas delicatessen para el hogar. Y un más difícil todavía, Neil Gaiman -que guarda un parecido sorprendente con mi ex- rodeado de sushi hecho cojín en el salón de su casa. Después de una noche en blanco dibujando, no se me ocurre nada mejor. Eso sí, Gaiman se queda en la mesita de noche.




"Conocí a una chica que tenía una tienda en un rincón de Nueva York, una especie de sótano sucio. La calle entera era un hervidero, con un montón de heroinómanos en cada esquina, supongo que por eso el alquiler valía 400 pavos. En fin, lo alquilamos con unos colegas, nos costaba 150 dólares a cada uno vivir allí y eso hicimos durante tres o cuatro meses haciendo todo tipo de fiestas. De un día para otro empezamos a montar exposiciones con artistas de todos los ámbitos y los vecinos se animaron a venir, había arte en el barrio... No fue premeditado, no había un plan de empresa, pero de repente venía tanta gente que aquello se convirtió en un negocio. Un montón de revistas y periodistas empezaron a interesarse por aquello y así surgió 